jueves, 18 de septiembre de 2014

AUTONOMÍA FICTICIA

Reynaldo Mota Molina

Sería sano e interesante llegar a saber el móvil de por lo menos algunas decisiones de Enrique Peña Nieto y su gobierno —ya que son imposibles de comprender para los más de ciento doce millones de ciudadanos comunes y corrientes—, de cómo y por qué primero presentó las iniciativas de las reformas constituciones más importantes y trascendentales, a grado tal de trastocar en forma definitiva el destino del país y de sus habitantes en por lo menos dos ejes fundamentales como son la Energética y la de Telecomunicaciones, por mencionar solamente estas dos de las once que ha promulgado en lo que va del sexenio.

Seguramente usted recuerda el extraordinario despliegue publicitario de los supuestos beneficios que traería para todos los mexicanos el hecho de dejar en manos privadas, extranjeras y nacionales, la explotación de los hidrocarburos y de la energía eléctrica en los precios domésticos del gas, de las tarifas eléctricas y de un sinfín de promesas incluyendo la generación de cientos de miles de empleos bien remunerados.

En la de Telecomunicaciones ofrecía poner fin a los monopolios en general, incluso se integró un nuevo organismo autónomo, el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) dotándolo de amplias facultades para regular y controlar efectivamente la televisión y la telefonía, entre muchas otras cosas, y así fueron promulgadas. 

 Muchos aplaudieron la decisión de que Peña Nieto al fin se atreviera a ponerle el cascabel al gato en materia de telecomunicaciones —ver “A ver si así”— sin ocultar el recelo que significaba la aplicación real de dichas reformas constitucionales.

Todos sabemos en qué terminaron; las Leyes reglamentarias presentadas por el mismo Enrique Peña Nieto contradicen en puntos vitales lo que establecen las propias reformas constitucionales —¿quién lo entiende? ¿Cuál es la razón verdadera de esto? ¿Cómo es posible que el Congreso de la Unión solape y apruebe que las leyes secundarias superen a las constitucionales? ¿Entonces, para qué sirve…? 

No sólo esto. Las Leyes reglamentarias en materia energética son muchas y dejan conscientemente cientos o quizá miles de recovecos jurídicos por donde los monstruos petroleros internacionales tendrán oportunidad de sacar los energéticos impunemente, a su antojo y conveniencia, y los mexicanos, como siempre, nos quedaremos sólo mirando…

Las de Telecomunicaciones terminaron con un suculento paquete de regalos a Televisa más allá de lo que pretendía y empoderando sospechosamente a Gobernación en relación con los contenidos y los derechos de las audiencias.

Estos atracos generaron la reacción de ciudadanos, analistas especializados y organizaciones civiles que señalaban la inconstitucionalidad de cuando menos quince puntos específicos de las Leyes secundarias siendo el principal el de coartar la propia autonomía del IFT en la toma de decisiones en las que la Constitución le otorga autoridad exclusiva —como es el caso en materia de competencia, por ejemplo—, y las Leyes secundarias lo obligan a consultar al respecto con las Secretarías de Comunicaciones y Transportes, de Gobernación y de Hacienda.

El IFT se vio precisado a decidir sobre la necesidad de interponer una controversia constitucional ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) para que revisara la legislación que menoscaba y vulnera las facultades del organismo regulador que para eso fue creado. Pero el pleno del instituto decidió no acudir a la corte en votación de 5 – 2, sometiéndose humillantemente a la presunta línea dictada por el Ejecutivo.



Las excusas de los cinco comisionados que votaron en contra son escuetas y francamente estúpidas.

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miércoles, 3 de septiembre de 2014

PESOS Y CENTAVOS…

Reynaldo Mota Molina

Estamos viendo el enorme despliegue publicitario que Enrique Peña Nieto está haciendo en favor de las reformas llamadas estructurales puestas en marcha por su gobierno y de su segundo informe, cuyo arranque espectacular tuvo lugar en el canal de televisión favorito, el “Canal de las Estrellas” de Televisa, naturalmente, y del extraordinario derroche de recursos públicos que esto implica en todos los medios masivos de comunicación, con la intención de legitimar el desempeño de su administración y de tratar de contrarrestar la caída de su imagen dentro y fuera del país.

De acuerdo con la encuesta realizada en México por el centro de investigación Pew Research Center —desgraciadamente las encuestadoras nacionales no son confiables— el 60 por ciento desaprueba el desempeño económico del gobierno peñista, 57 por ciento no está de acuerdo con la reforma Energética, 79 por ciento está en desacuerdo por la inseguridad y la violencia en el país, 72 por ciento considera que la corrupción política y la impunidad son un gran problema y 54 por ciento desaprueba el “combate” a la corrupción; en consecuencia la imagen presidencial se deterioró al 51 por ciento, mientras la inconformidad con su administración aumentó a 47 por ciento.

A esto hay que agregar la disminución del pronóstico de crecimiento económico a sólo 2.56 en este año, según estimación del Banco de México. Durante el primer semestre el crecimiento real fue apenas del 1.8.

Por supuesto, nada de esto se menciona en dicho informe y mucho menos en el mensaje que Peña Nieto endilgó a la nación durante dos horas de propaganda política pensando, tal vez, en su próxima reelección... 

Por otra parte se vislumbra un gasto millonario ominoso, ofensivo para la gran mayoría de los ciudadanos, con motivo de las elecciones intermedias del año próximo: 18 mil 573 millones de pesos, sólo para realizar la simulación de unas elecciones democráticas cuyos resultados se prevén desde ahora: el PRI y sus marionetas obtendrán “carro completo” en la renovación de los congresos de diecisiete estados de la República, en la mayoría de ayuntamientos y delegaciones y, por supuesto, en las nueve gubernaturas que se disputarán en Baja California Sur, Campeche, Colima, Guerrero, Michoacán, Nuevo León, Querétaro, San Luis Potosí y Sonora, bajo los auspicios del nuevo INE que substituye al desprestigiado IFE por su servilismo al gobierno en turno. Como son estas cosas en México, tal vez se trate solamente de un cambio de membrete, aunque eso sí, mucho más caro; y espere usted las elecciones presidenciales de 2018. Veremos y diremos…

Por lo pronto, recuerde que gracias a la reforma Electoral las boletas electorales son ahora documentos considerados como asunto de seguridad nacional, por lo que nada de revisión de boleta por boleta ni casilla por casilla ni cosas de esas. En caso de fraude, éste está garantizado y júrelo que el INE, con su Tribunal Electoral, será su fiel defensor, no árbitro garante.


Pero si se trata de solicitar incremento del salario mínimo, que ha perdido su poder adquisitivo hasta en 77.79 por ciento de 1987 a abril de este año, según un estudio de la Facultad de Economía de la UNAM, en la que se observa que ahora una familia puede comprar sólo 34 por ciento de una canasta de 40 productos recomendables para la alimentación del mexicano elaborada por el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición, resulta que las autoridades económicas y financieras, al unísono con las cámaras empresariales, dicen que es inconveniente porque repercutiría en inflación.

Pero los aumentos a los precios de la gasolina, el gas, el transporte y todo lo demás, eso no cuenta… 

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miércoles, 20 de agosto de 2014

DESPOJO CONSUMADO

Reynaldo Mota Molina

Sólo los vende patrias y los que esperan recibir algún beneficio, aunque sean migajas, con la promulgación de las Leyes reglamentarias de la reforma Energética celebran el despojo que el gobierno de Enrique Peña Nieto ha hecho a los mexicanos de su patrimonio nacional y de la soberanía de la nación. ¡Ya que el pueblo lo permitió con su omisión, por lo menos México debería estar de luto!

No pasará mucho tiempo para que las realidades de las falsas promesas de bonanza empiecen a aparecer y a causar los estragos que no se quisieron atender ni escuchar en los cientos de voces que advirtieron de sus efectos nocivos. Uno de los primeros será la expropiación —llamándole por su nombre— de las tierras particulares o comunales donde se localice petróleo o gas, así se trate de zonas protegidas de la biosfera. Las empresas extranjeras que vendrán por ellos no son madres de la caridad; vienen por el oro negro y punto, y el gobierno está para servirles como ya se vio, así tengan que hacer uso del famoso fracking y demás atracos.

¿Le parece esto una exageración? Nada más hay que ver lo que han hecho y siguen haciendo en el Caribe mexicano y en otros lugares privilegiados por la naturaleza, donde han establecido “desarrollos turísticos” exclusivos para gente millonaria y extranjeros, en que la población vive marginada y miserable alrededor de estos desarrollos y solo algunos de sus habitantes son ocupados en la escala más baja de empleos y salarios.

¿Qué no se puede hacer uso de terrenos vedados? Mire lo que se hizo con Teotihuacan, la Ciudad de los Dioses, donde en tiempos de Fox se vendió 1.5 hectáreas a Wal Mart para la construcción de un centro comercial. Peña Nieto fue gobernador del Estado de México, donde se ubica Teotihuacan, a partir de 2005 y nunca jamás hizo nada para revertir la ignominia antes bien, se dieron todo tipo de “facilidades” para continuar la obra que por entonces se encontraba en proceso.

Esto es solo un ejemplo de lo que está por venir con la nueva invasión extranjera, al menos es lo que espera el gobierno peñista aunque tal vez los inversionistas están remilgosos de lo que pueda significar la consulta popular —extemporánea— en sus efectos a las inversiones petroleras.

Lo cierto es que no va a pasar nada; si acaso se realiza la tal consulta no pasa de ser una patraña más de los partidos políticos que la promueven puesto que la debieron hacer en su oportunidad y quizá entonces pudieron dar una zancadilla a la reforma Energética, pero hasta Andrés Manuel López Obrador tuvo un “infarto” estratégico que lo hizo a un lado para no entorpecer la reforma que avanzaba inexorablemente.


Y es que la adicción de Estados Unidos al consumo de petróleo no tiene fronteras. En Iraq y en otros lugares del mundo ha inventado guerras para tener predominio sobre los hidrocarburos; en México le basta con ejercer su predominio sobre los dóciles gobiernos que impone con toda clase de corruptelas desde los procesos electorales para que éstos le sirvan a satisfacción, así se trate de pisotear —reformar— la Constitución y la soberanía de un pueblo que a nadie le importa.

El despojo está consumado…

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miércoles, 6 de agosto de 2014

“LA LEY DE HERODES…”

Reynaldo Mota Molina

Pues ahora resulta que la mala administración de Pemex y de la Comisión Federal de Electricidad durante toda su vida al no prever el pago de pensiones a sus trabajadores las “tenemos” que pagar usted y yo, nuestros hijos, sus hijos y los hijos de sus hijos más los que siguen…, todo porque dicen no haber creado los fondos de reserva para dichos gastos, pese a contar con cientos de miles de trabajadores; algo que de ser cierto es verdaderamente inconcebible, más porque unos 70 mil de ellos las cobran desde hace muchos años y ¿de dónde las han estado pagando?

Tan grave es que no hayan previsto dichas reservas como, habiéndolas creado, se las hayan robado y como no están en ninguna parte ahora lo traten de evadir y, como tienen que entregar “saneadas” dichas empresas a los nuevos dueños que están por llegar, pues el más tonto y último de la fila, o sea el pueblo, será quien lo pague, al fin que ni protesta.

El chistecito asciende a más de dos billones de pesos, es decir, dos millones de millones, pero para consuelo, se repartirá equitativamente la carga: una tercera parte la pagarán dichas empresas, otra el gobierno federal —incluyendo impuestos de los contribuyentes— y la otra ya dijimos quien… “¿y yo por qué?”, dirá usted…

Ambos pasivos se generaron desde que las respectivas empresas se crearon sin que nadie dijera nunca nada hasta ahora que hay que pagarlos; y falta considerar los pasivos laborales del IMSS, del ISSSTE y de no sé cuántos más.

Por supuesto, nadie es responsable de esto y lo más fácil: lo convierten en deuda pública de acuerdo a las Leyes secundarias de la reforma Energética que están en proceso y a punto de ser aprobadas, pero, si al sindicato petrolero no se le toca ni con el pétalo de una rosa, Hacienda dejará de recibir más del 70 por ciento de los ingresos brutos de Pemex, ¿de dónde va a salir el dinero para pagar tal pasivo?, ¿qué repercusiones va a haber en el presupuesto federal...?

En los últimos años Pemex ha operado con números rojos pese al sobre precio que hubo del petróleo en tiempos de Vicente Fox; ¿dónde quedó todo ese dinero…? Es tanta la corrupción que existe en estos organismos del gobierno que verdaderamente causa asco.

Carlos Romero Deschamps, líder del sindicato petrolero y senador del PRI, defraudó a la empresa Arriba Limited con el incumplimiento de un contrato para venderle seis millones de barriles de crudo con tarifa preferencial en 1984. El petróleo nunca fue entregado y la compañía demandó al sindicato en 1986; tras una serie de litigios plagados de engaños, fraudes y tergiversaciones por parte del sindicato petrolero durante treinta años en Texas, Nueva York y California, que acusaban absoluta impunidad, la Corte de Texas instauró un juicio final contra dicho sindicato el pasado 15 de julio autorizando a la compañía texana a recibir el pago entre 426 millones y 1 millón 400 mil dólares, dependiendo de cómo se calcule el interés correspondiente. El fallo incluye “el derecho a reclamar por cualquier vía legal la remuneración de millones de dólares” que el sindicato petrolero le debe “por incumplimiento de contrato”.

En consecuencia el dirigente petrolero podría ser despojado de parte de su fortuna. Según la revista Forbes, Romero Deschamps está incluido entre los 10 hombres más corruptos de 2013. No sólo eso, sino que Pemex apoyó económicamente muchas veces al sindicato durante los largos y complejos litigios.

Tal vez usted recuerde que Paulina Romero Durán, hija del líder petrolero, se hizo famosa exhibiendo el exceso de lujos y modo de vida que rayan en lo demencial, en un país pobre como lo es México, así como su hijo José Carlos con un auto Enzo-Ferrari de edición limitada y exclusiva que su padre le regaló en 2013 con motivo de su cumpleaños…


 Si usted no está de acuerdo en pagar su nueva cuota del Pemexproa, acumulada a la del Fobaproa que venimos pagando desde la época de Zedillo, recuerde que vive en una “democracia” inventada por el PRI donde impera la ley de Herodes…

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miércoles, 23 de julio de 2014

EL TSUNAMI QUE VIENE

Reynaldo Mota Molina

En los últimos meses hemos insistido en diferentes ángulos de dos temas fundamentales de la vida presente y futura del país: las reformas constituciones sobre Telecomunicaciones y Energía porque son de tal dimensión y trascendencia que afectan desde su misma base a todas las actividades nacionales incluyendo la social, la económica, la política y la salud pública.


Insistimos, en este momento en que durante el cierre de la edición, continúa en el Senado de la República la simulación de discusión —el debate no existe— de leyes reglamentarias de la Reforma Energética que sigue los pasos de la de Telecomunicaciones. Es decir, el gobierno federal tiene todo listo y dispuesto con sus servidores del Congreso de la Unión para que dichas leyes secundarias sean votadas a favor de la entrega del patrimonio petrolero a manos privadas de extranjeros inversionistas y unos cuantos nacionales, igual y mejor —para ellos, claro— que antes de la expropiación petrolera de 1938.

Los legisladores no ven ni oyen —ni quieren hacerlo— la avalancha de, ya no digamos inconformidades de ciudadanos de todo tipo, sino advertencias puntuales de analistas y especialistas en materia energética, ambientalistas, economistas, financieros, fiscalistas, derechos humanos y demás, que alertan sobre el enorme riesgo que tales leyes encierran y ponen al Estado mexicano en condiciones de debilidad ante la ambición de las petroleras extranjeras, como ya se vivió durante la época porfirista.

El discurso de los corifeos del gobierno de Peña Nieto tratan inútilmente de convencer a la opinión pública de los “beneficios” que, según ellos, traerán por consecuencia dichas leyes: gasolina y gas más baratos, generación de empleos, en fin; en el sector eléctrico: tarifas más baratas, mejores servicios del suministro, etcétera, pero todo es una falacia porque finalmente, las nuevas empresas impondrán los precios que les convengan después de todo el proceso de localización, perforación, extracción y refinación, para decirlo de la forma más simple, hasta el servicio de gasolina en el vehículo de usted; el gas por el estilo, y la generación de empleos se dará, ciertamente, en la obra de mano barata de operarios incluyendo la técnica calificada, pero los altos puestos ejecutivos a nivel dirección jamás serán ocupados por trabajadores mexicanos.
  
Los contratos de utilidad compartida que celebrará Pemex con las petroleras privadas no establecen, por ejemplo, igualdad de condiciones en puestos y salarios con trabajadores extranjeros, mucho menos garantizan que cuando menos el cincuenta por ciento de las utilidades se queden en México y el gobierno mexicano no tiene facultades para regular la reinversión de utilidades, entre muchos otros defectos. Es un entreguismo absoluto.


La experiencia que se tiene con las mineras extranjeras y nacionales en todo el país de nada sirve. Ahí están Pasta de Conchos y Coahuila como muestras de utilidad económica cero y la generación de empleos... o sea, explotación de los trabajadores.

La Ley de la Industria Eléctrica se desliza sobre rieles para legalizar que empresas privadas generen energía y la comercialicen, cosa que se realiza desde hace años, sin que haya mejora en la calidad de los servicios ni tarifas baratas; otro engaño.

La pregunta es: Si Pemex enteró a Hacienda 342 mil 700 millones de pesos por pago de impuestos y derechos, solamente durante los primeros cinco meses de este año 2014 siendo monopolio, que significó 67.3 por ciento de sus ingresos brutos, ¿cómo va a compensar Hacienda estos tremendos hoyos para el presupuesto federal, cuando las empresas privadas sean las dueñas del petróleo…? ¡Aguas con el tsunami que viene!    

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miércoles, 9 de julio de 2014

LA APLANADORA APLASTA DEMOCRACIA

Reynaldo Mota Molina


Diecisiete horas le bastaron al Senado de la República para aprobar en lo general y en lo particular las Leyes reglamentarias de la Ley Federal de Telecomunicaciones promulgada hace un año, mediante un dictamen de 700 páginas que los sesudos legisladores absorbieron en un pestañeo. Así, el pleno de la Cámara lo definió con 54 votos del PRI, 5 del palero Partido Verde, 23 del compañero de viaje llamado PAN, 1 del PT y 1 de Nueva Alianza. Para el consuelo de tontos, el PAN dividió el total de sus votos con 12 en contra, 5 el PT y la totalidad del PRD con 22 votos en contra.

El Senado se dio el lujo de pedir a legisladores que tienen evidente “conflicto de intereses” se excusaran de participar en el proceso de votación después del escándalo calculado en contra de la senadora del PRD, Purificación Carpinteyro, una de las voces más fuertes, críticas y autorizadas del Congreso en materia de telecomunicaciones, opositora de la contrarreforma en la materia, que fue acusada de “conflicto de interés” por un negocio de telecomunicación que todavía no existe; sin embargo, Carpinteyro decidió eximirse del proceso legislativo para no enturbiar el procedimiento. Los senadores que “graciosamente” accedieron a la petición de no votar son: Arely Gómez del PRI, hermana de Leopoldo Gómez, vicepresidente de Noticieros Televisa; Ninfa Salinas, hija de Ricardo Salinas Pliego, concesionario de TV Azteca y Iusacell; Luis Armando Melgar, director general del canal Proyecto 40, que opera Televisión Azteca.


De esta forma se evidencian las dos varas distintas con que se mide la preponderancia en las Telecomunicaciones de México: Al consorcio de Carlos Slim se le imponen medidas que buscan aminorar —con toda justeza— la enorme concentración que domina en todos los servicios que ofrece, así como promover la competencia; en cambio, al emporio de Emilio Azcárraga, sólo se le aplica en la señal de televisión abierta y se deja fuera todo lo demás. Es decir, se aplica un criterio constitucional distinto, por sector y no por servicio, impidiendo así que sea declarada preponderante en televisión de paga y además se deja abierta la puerta para que pueda seguir concentrando cableras, audiencias, cobertura y monopolio del mercado de la opinión pública y, en un futuro cercano, también telefonía e Internet.

   Se establecen medidas asimétricas y antimonopólicas para el gigante Slim, que con todo su poder económico es inofensivo. Para el otro gigante, Azcárraga, no hay medidas que puedan atenuar su nocivo poder dominante que afecta mercados, consumidores, pluralidad y vida democrática entre muchas otras cuestiones.

En todo este proceso ha sido evidente la presión que Televisa ha ejercido sobre legisladores y partidos políticos para obtener la bolsa de regalos que los legisladores le han obsequiado impunemente. Ante este absurdo —para decirlo suave— tenemos derecho a especular sobre aquella reunión de Enrique Peña Nieto y Emilio Azcárraga, el 2 de enero de este año en su rancho de Valle de Bravo, teniendo como “testigo de honor” a Bernardo Gómez, vicepresidente ejecutivo de grupo Televisa, y preguntarnos si desde entonces quedaron arregladas así las cosas…

 Otra cuestión aún más grave, como lo hemos ya dicho, es el debilitamiento del supuestamente autónomo Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) en materia de competencia, vigilancia y sanción de contenidos, que quedan bajo el control de la Secretaría de Gobernación, como en los viejos y más nefastos tiempos del PRI-gobierno.

Al cierre de esta edición, la minuta correspondiente fue turnada a la Cámara de Diputados que la procesará en comisiones el lunes 7 de julio y la llevará ante el Pleno del palacio legislativo de San Lázaro el martes 8, así, rapidito. ¿Qué cree usted que pasará…?

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miércoles, 25 de junio de 2014

TIANGUIS ELECTORAL

Reynaldo Mota Molina


El regateo entre los partidos políticos no se ha hecho esperar —como ya se sabía—para obtener las mejores ventajas del botín de las Leyes reglamentarias de las reformas constitucionales de Energía y de Telecomunicaciones. Así el PAN mete una zancadilla al PRI, que andaban de la mano en este negocio, utilizando una diferencia en la Ley secundaria de la reforma político-electoral y ha dejado solo al PRI…: “Nos levantamos  de la mesa de negociación de la reforma energética hasta en tanto el PRI se quite esta intención de modificar la ley electoral, porque fue un acuerdo y éstos se deben cumplir. Si el PRI pretende ir a una decisión en la cual van a regresar al tema de las coaliciones y abrir la Ley de Partidos en el artículo 87, que contempla esta disposición, que no cuente con nosotros para la reforma energética y, como lo dijo Gustavo Madero, nos podemos ir a septiembre o diciembre, pero en esta nosotros no vamos”, anunció Jorge Luis Preciado Rodríguez, coordinador del PAN en el Senado. Las coaliciones son “para que haya transferencia de votos entre partidos políticos, lo cual ya habíamos acordado que no iba a ser así”, precisó Preciado Rodríguez. ¡Mmmh! Esto huele a chantaje…

Resulta que el Senado de la República dio por terminado el segundo periodo de sesiones extraordinarias sin analizar las reformas de la Ley de Partidos aprobadas por la Cámara de Diputados.

Para darle mayor sabor al caldo los partidos que promovieron los cambios: PRI, PRD, PVEM, PT, Movimiento Ciudadano y Nueva Alianza, anunciaron que acudirán a la Suprema Corte (SCJN) para que sea quien resuelva el diferendo.

El PAN ha condicionado al PRI desde el principio a aprobar la Ley Político-Electoral antes de la reforma energética. Quiere las mejores tajadas del pastel… que le empacha.

Como vemos, el regateo es sólo entre ellos, entre los partidos y los políticos, con ausencia absoluta de los ciudadanos que son quienes emiten su voto en los procesos electorales. ¿A quién le importan estos?

Ahora ni siquiera se podrá exigir la revisión de boletas electorales porque la nueva Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, que pasó de noche mientras todos estaban distraídos con la parafernalia del Mundial de Futbol, establece que: “la salvaguarda y cuidado de las boletas electorales son considerados como un asunto de seguridad nacional”; con lo que se pone fin a todo intento de revisión de dichas boletas.


Esto demuestra que el PRI está dispuesto a perpetuarse en el poder con la complicidad de los pequeños gusanos del Congreso que aprobaron sobre las rodillas y casi a escondidas, en ambas cámaras, la nueva Ley.

Es decir, que fraudes como los cometidos por el PRI en 1988 y por el PAN en 2006, dos de las elecciones más controvertidas en las que se exigió el acceso y revisión de las boletas electorales, incluso acudiendo ante organismos internacionales, el gobierno priista procedió a su destrucción aún estando en litigio el acceso a dichos documentos.

Con esta nueva Ley se da punto final a la controversia debido a que los temas de seguridad nacional son clasificados como “reservados”. Ya no habrá posibilidad de averiguar y de saber si hubo fraude electoral en cualquier elección popular.

Y eso que no hablamos de las elecciones del 2012 que guardan profundos, oscuros y malolientes secretos que aún flotan en el ambiente, y estamos a unos meses de que inicie el proceso electoral de 2015…  

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