lunes, 22 de marzo de 2010

LA NUEVA INTERVENCIÓN

Reynaldo Mota Molina

La violencia y el crimen organizado tienen completamente rebasados a Felipe Calderón, al Ejército, a la Armada y a la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), las máximas instituciones de seguridad nacional de México; tuvo que acontecer el asesinato de tres personas vinculadas al Consulado americano en Ciudad Juárez —la martirizada Ciudad Juárez— para que el gobierno de Estados Unidos volteara preocupado hacia la frontera mexicana, acostumbrado al paso cotidiano de las “hormiguitas” que sustentan su economía.

Debido a esta circunstancia y ante el rotundo fracaso de la “guerra” de Calderón contra el narcotráfico el presidente Barack Obama replantea sus planes de “cooperación” con nuestro país y se propone que los servicios de inteligencia estadounidenses controlen la lucha contra el narco. Según documentos oficiales y declaraciones de jefes del Pentágono ante el Congreso de Estados Unidos, estos corroboran la intención de la Casa Blanca de aplicar las técnicas de inteligencia militar utilizadas en Irak y Afganistán —que han mostrado su ineficacia— contra el narcotráfico mexicano, a fin de reemplazar la fallida estrategia calderonista y favorecer el eventual repliegue del Ejército mexicano de las plazas más “calientes”. O sea…

La secretaria de Seguridad Interior del país vecino, Janet Napolitano, declaró el 17 de marzo: “El presidente Calderón ha estado profundamente involucrado (en la lucha contra el narcotráfico) e incluso envió al Ejército a Ciudad Juárez, pero eso no ha ayudado”, lo que irritó enormemente a Felipe Calderón quien, a través del secretario de Gobernación Fernando Gómez Mont, rechazó el señalamiento culpando a la traducción de un mal entendido. Sin embargo, ese mismo día el Departamento de Estado anunció que su titular, Hillary Clinton, llegaría a la capital mexicana el martes 23, acompañada del secretario de Defensa, Robert Gates, y la de Seguridad Interior, la propia Janet Napolitano, además de otros funcionarios de alto nivel de los Estados Unidos, seguramente a algo más que revisar la evolución de la Iniciativa Mérida.

La tozudez de Calderón de evitar someter al escrutinio de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) su llamada “guerra” contra el narcotráfico y el incumplimiento del informe sobre del Pacto Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos, a dicha organización desde 2004, seguramente contribuyó al replanteamiento de los planes internacionales sobre la gravedad de la seguridad pública de México, que otros países perciben ya como una amenaza.

Sin embargo, Estados Unidos no tiene calidad moral y tampoco es garantía de “ayudar” a la solución del problema porque, sencillamente, es parte él; no sólo es el principal consumidor de drogas ilícitas en el mundo y el más importante mercado para la cocaína que se trasiega por nuestro territorio, sino también el más importante proveedor de armamento de alto poder para los grupos delictivos y el principal promotor de una estrategia contra las drogas que se ha evidenciado como fallida e improcedente, hacia México y el resto de América Latina, que significa un fenómeno económico que le genera gran poder financiero y una actividad inocultable en los más importantes centros financieros estadunidenses y mexicanos.

Todo el mundo sabe que mientras no se ataque el patrimonio económico y financiero del gran poder de los cárteles de la droga, de todos sin excepción, todo intento armado no será más que una comparsa con un altísimo número de muertos —más de 17 mil en tres años—, mientras la violencia y la ingobernabilidad seguirán creciendo en medio de la impunidad más absoluta como se ve en Nuevo León, Tamaulipas, Michoacán, Guerrero, y, prácticamente, en todo el territorio nacional, y que seguirá a pesar de la intervención gringa. ¿Será esto lo que buscaban provocar los cárteles?
Escuche la entrevista de Carmen Aristegui al corresponsal de Proceso sobre la visita de Hillary Clinton y su comitiva.
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martes, 16 de marzo de 2010

REBELIÓN DE LOS DESCONTENTOS

Reynaldo Mota Molina

La inconformidad y el descontento de muchísimos mexicanos —tal vez millones— por la terrible situación que vive el país, que es la suma de las crisis acumuladas de diversa índole como la económica, la social, la política, la de inseguridad, la narcoviolencia, la corrupción, la impunidad, etcétera, va cada día en aumento y se percibe en todas partes, no se ve pero se siente, está allí, en la opinión crítica a las acciones y omisiones del gobierno en cualquiera de sus tres niveles, a la injusticia, a la insultante desigualdad social que lo mismo tiene al hombre más rico del mundo en la persona del empresario Carlos Slim Helú —según Forbes— como a la creciente pobreza de la población cuya economía es una de las 13 peores del mundo, según el Banco Mundial; a la violación sistemática de los derechos humanos, a la simulación de libertad de expresión, a la corrupción y cinismo de los políticos, al despilfarro de los recursos públicos en gastos de publicidad inútil de los órganos de gobierno, a la falta de atención a las necesidades más elementales de la población, a la irrefrenable alza de precios empezando por la de las gasolinas, diesel y gas, así como el aumento de los impuestos a los contribuyentes cautivos no favorecidos, a la incapacidad del gobierno federal para resolver o cuando menos afrontar las crisis que aquejan al país, en una palabra, al desgobierno de Felipe Calderón.

La rebelión de los descontentos es un hecho, se encuentra en todas partes: en la calle, en los centros de trabajo, en la hora de la comida, en el café, en la Internet, en ciertos medios de comunicación con ciertos periodistas, en el análisis de los especialistas en asuntos políticos, económicos o sociales, en fin, todos constituyen una red que, si bien, no está orquestada ni dirigida por nadie en particular, la articula precisamente el mismo desgobierno con sus acciones y omisiones. Los procesos electorales que están en puerta serán testigos nuevamente de esta insurrección ciudadana mediante un despliegue mayor a favor del voto nulo.

El encaramiento de doña Luz María Dávila, madre de dos de los 16 jóvenes asesinados en Ciudad Juárez el 30 de enero, a Felipe Calderón, y la incapacidad de respuesta de éste, ha dado lugar a marchas y foros en donde la voz popular reclama a las autoridades: “Basta de una guerra que no queremos. Basta de mentiras. No queremos canjear nada por vida”. “No puede haber reconstrucción sin justicia, porque la impunidad seguirá llenando de sangre nuestras calles. No puede haber reconstrucción arrebatándonos a nuestros hijos. No puede haber reconstrucción en el marco de una vida secuestrada y sin libertades. La única plataforma de convivencia y reconstrucción es la justicia”. “Se trata de una guerra que está afectando a los estratos pobres de la población, pero lo curioso, es que no mueren los narcoempresarios, no mueren los políticos coludidos con el crimen”. “Esa es una aberración, y no podemos seguir esperanzados a que estos inútiles vengan a darnos justicia”. Ciudad Juárez “ha sido sepultada con cada uno de sus muertos; es un cadáver. La han masacrado, producto de la “militarización”. Perla de la Rosa, representante de la Red de Ciudadanos SOS Juárez, recordó que en el 2007 se registraron aproximadamente 300 asesinatos; en 2008, con la ocupación de las fuerzas armadas las víctimas sumaron 1601; en 2009, se asesinaron 2637 vidas. “El diagnóstico es uno: impunidad. En Juárez se mata porque se puede”.

Las acciones equivocadas o deliberadas del gobierno constituyen agravios y agresiones al pueblo mexicano como sucede en Juárez y ha sucedido en Cananea, Atenco, Oaxaca, Chiapas, etcétera, y alimentan la insurrección popular que de diversas formas es cada vez más manifiesta, mientras el gobierno calderonista permanece insensible, aparentemente indiferente, pero presto a la represión.
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SIGUE LA HUELLA DEL HUAPANGO


ASISTE A LA 5a. FIESTA HUASTECA

DE CITLALTEPEC, VERACRUZ.
INFORMACIÓN:
Particular 01 785 85 401 59

viernes, 5 de marzo de 2010

¿Y AHORA QUÉ?

Reynaldo Mota Molina

Desde que aconteció el nefasto “error de diciembre” de 1994, cuyas consecuencias económicas seguimos y seguiremos pagando usted, yo, nuestros hijos, nuestros nietos y hasta nuestros bisnietos, Carlos Salinas de Gortari se ha dedicado a tratar de lavar su imagen como responsable del colapso financiero que provocó la quiebra de miles de empresas de todos los tamaños e incluso, el suicidio de personas que de la noche a la mañana se encontraron en la nada porque todo lo habían perdido.

Hoy sale nuevamente a la palestra y acusa públicamente al gobierno del también expresidente Ernesto Zedillo Ponce de León —a quien él mismo sentó en la presidencia de México después del asesinato del candidato Luis Donaldo Colosio— de haber proporcionado información confidencial a mediados de aquel diciembre a un selecto grupo de empresarios mexicanos sobre la inminente devaluación, lo que provocó que éstos sacaran sus capitales y vaciaran las reservas internacionales en unas cuantas horas.

Aseguró también que el gobierno estadunidense le impuso al de Ernesto Zedillo la decisión de elevar las tasas de interés, aun cuando el equipo de la Secretaría de Hacienda se oponía a esa determinación. Las tasas pasaron de 7 a más de 110 por ciento. Fue esa decisión, dijo, la que provocó la quiebra de la banca mexicana, de miles de empresas y de cientos de miles de familias en 1995. Se refirió, incluso, a las memorias recientemente publicadas de Robert Rubin, entonces secretario del Tesoro de Estados Unidos, en las que sostiene que funcionarios de aquel país visitaban en secreto la residencia oficial de Los Pinos para acordar los términos del programa de rescate económico.

A pesar de asegurar que la privatización bancaria estuvo bien hecha, está demostrado que los nuevos banqueros eran amigos inexpertos —en realidad especuladores bursátiles la mayoría de ellos— lo que derivó en el primer rescate de los bancos (Fobaproa), el segundo rescate (Ipab), convertidos en la deuda pública que estamos pagando, en cuya transacción fue relevante la participación de Felipe Calderón cuando era líder de la bancada panista y, finalmente, la extranjerización de la banca, sin que haya fincamiento de responsabilidades ni rendición alguna de cuentas.

Muchas cosas más alegó Salinas en su largo discurso durante el seminario Privatización Bancaria, crisis y rescate del sistema financiero, siempre tratando de hacer quedar bien a su gobierno y omitiendo todo lo negativo que dejó al país el borde del colapso que continuó Zedillo, cuyas sentencias de ambos gobiernos tiene dictaminadas oportunamente el pueblo de México, Vox Populi, Vox Dei.

Sin minimizar un ápice la responsabilidad de Zedillo en esta debacle cabe la pregunta: ¿Qué pretende Carlos Salinas con su manipulación maquiavélica? ¿Por qué hasta ahora reclama que los bancos deben estar en manos nacionales? ¿De dónde le sale el nacionalismo, cuando entregó el campo mexicano al extranjero con el TLC? ¿Le significa beneficio electoral? ¿Quiere atizar el fuego del 2010…?

Por su parte, Zedillo tan campante. A pesar del enorme costo que esta crisis arrojó en términos de pobreza social, optó por abandonar a su suerte a los estratos medios y bajos y, en cambio, emprendió jugosos procesos de rescate en favor de un puñado de empresarios que hoy lo tienen colocado como funcionario de compañías trasnacionales, como Procter & Gamble, Alcoa y Union Pacific, las cuales se vieron ampliamente beneficiadas durante su gobierno y, a partir del próximo abril, será miembro del consejo de administración de la trasnacional financiera estadunidense Citigroup, propietaria de Banamex.

Bien dice Lujambio, titular de la SEP: “tenemos una democracia tonta”…
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TE INVITAMOS A PARTICIPAR EN LOS SIGUIENTES EVENTOS


XXI CONCURSO NACIONAL DE BAILE DE HUAPANGO.



Pinal de Amoles, Querétaro: 19 y 20 de marzo, 2010.





Información: http://www.pinaldeamoles.gob.mx/CNBH/index.php










ENCUENTRO HUASTECO

EN XOXOCAPA, VERACRUZ.




30 de marzo, 2010





XLI CONCURSO NACIONAL DE BAILE DE HUAPANGO HUASTECO.


San Joaquín, Querétaro: 16 y 17 de abril, 2010.






Información:







8a. CONVOCATORIA DE ESTÍMULOS A LA CREACIÓN CULTURAL HUASTECA.

Fecha límite para entregar proyectos: 16 de abril, 2010.

miércoles, 17 de febrero de 2010

“NO ME DIGA QUE SÍ, ¡HAGA ALGO, SEÑOR PRESIDENTE!”

Reynaldo Mota Molina

Es la voz popular personalizada en la indignación, el dolor y la impotencia del reclamo de doña Luz María Dávila, madre de dos de los dieciséis jóvenes acribillados en Ciudad Juárez el 30 de enero, presuntamente por sicarios de uno de los cárteles que dominan la ciudad considerada internacionalmente como la más violenta del mundo.
“No puede ser que diga que eran pandilleros, sí estudiaban y trabajaban”. “Si usted perdiera un hijo buscaría hasta debajo de las piedras a los responsables, pero como yo no tengo esas posibilidades, no lo puedo hacer”. “No me diga que sí, ¡haga algo, señor Presidente! Queremos el Juárez de antes, no el sangriento”.


La escena se desarrollaba en la visita obligada por las circunstancias que Felipe Calderón realizó a dicha localidad mientras, mudo, asentía con la cabeza frente a la apesadumbrada madre.


La tragedia que vive el país reflejada en la irritación y el agobio de una mujer, de una familia, de una ciudad, de un estado, de la República entera, mientras el “presidente”, insensible y autoritario, reitera que la guerra —su “guerra”— sigue y los militares se mantendrán en las calles a pesar de las evidencias que demuestran el fracaso rotundo que, en cambio, genera terror y muerte.


¿Qué es lo que hay en Ciudad Juárez que, desde el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, desató la ola de violencia contra las mujeres encubierta por las autoridades de los tres niveles de gobierno, sin que haya poder humano que combata la impunidad?


¿Qué puede explicar el contubernio entre las instancias investigadoras y de aplicación de la justicia para que no se busque y castigue a los responsables del escalofriante número de feminicidios que suman más de mil 60 casos en los últimos catorce años?


La ONG Nuestras Hijas de Regreso a Casa, A.C, establece en su página Web que en Ciudad Juárez desaparecen mujeres y no se vuelve a saber más de ellas, a menos que sus raptores decidan hacer aparecer sus cuerpos sin vida y con evidencias claras de haber sido brutalmente torturadas y asesinadas, violadas de manera tumultuaria y arrancadas partes de su cuerpo o quemadas. A la fecha estos crímenes están impunes, y a las mujeres desaparecidas nadie las busca... y los asesinatos y desapariciones continúan sin que a la fecha haya responsable alguno. Invitamos al gobierno a que emita alguna acción y deje de seguir ignorando que en esta frontera ocurre algo sumamente grave.


Sin embargo a partir del año 2000, gracias a la “tolerancia” del gobierno de Fox, la espiral de violencia y asesinatos ha sido creciente y campo de batalla de narcotraficantes que se disputan la predominancia del territorio y, a partir del 2006, con Calderón y su “guerra”, llega el Ejército mexicano a “combatir” el crimen organizado ante el fracaso de los cuerpos policíacos “especializados”. La violencia aumenta porque el Ejército realiza detenciones arbitrarias: "Realizan cateos a casas, hacen levantones y secuestran a la población sin que intermedien acusaciones específicas en su contra".


La organización de los Derechos Humanos Amnistía Internacional (AI) investiga y concluye: El gobierno mexicano es cómplice de las graves violaciones a derechos humanos cometidas por integrantes del Ejército mexicano. Su respuesta a todos los niveles es ineficaz. Además, con su aparente incapacidad para investigar y procesar a los responsables, contribuye a crear un clima de abusos e impunidad.


Más aún: El gobierno de Felipe Calderón obstruye los intentos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para someter a escrutinio su llamada guerra contra el narcotráfico; logró posponer la visita del relator especial para Ejecuciones Extrajudiciales, Sumarias o Arbitrarias, y reservó por 12 años un reciente informe del organismo sobre la tortura en el país.


Así se muestra de cuerpo entero en Ciudad Juárez… ¿Qué esperamos que haga? ¿Y la ciudadanía, qué espera para obligar las soluciones?


Acceda usted a la increpación de doña Luz María Dávila a Felipe Calderón. De clic en la barra de videos.

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miércoles, 10 de febrero de 2010

CANTATA EN SON ARRIBEÑO

El músico y compositor Víctor Pichardo en colaboración con Guillermo Velázquez, poeta de Los Leones de la sierra de Xichu, ha escrito la cantata en son arribeño “Revolucionarios”, para coro y orquesta. Se trata de una composición poética de corte barroco en tres movimientos —que estuvo de boga en Europa en el siglo XVII—, que relata musical y poéticamente los dramáticos momentos históricos vividos durante la Independencia de México y la Revolución Mexicana. Consideramos que una experiencia poética-musical de esta naturaleza aporta elementos que enriquecen la música tradicional y la acceden a estratos que la música mexicana merece. ¡Enhorabuena!

“Revolucionarios” es una descripción musical del conflicto interno que cada mexicano enfrenta por su supervivencia y que en su momento se traduce en movimientos sociales como la Independencia de 1810 y la Revolución de 1910; es la esencia, el Ometeotl expresado a través de la lucha de contrarios del yo interno: Tezcatlipoca y el yo externo: Quetzalcoatl. Para esta obra el compositor utiliza el estilo del huapango arribeño que confronta dos agrupaciones musicales que luchan poética y musicalmente para demostrar sus mejores habilidades creativas. Un narrador relata los momentos más importantes de la historia de México complementados por el coro y la orquesta y permite el encuentro de dos tradiciones musicales: la clásica y la tradicional, en donde Víctor Pichardo muestra influencias de compositores como Silvestre Revueltas, Béla Bartók, Igor Stravinsky y John Adams, entre otros.

La obra musical inicia con llantos microtonales que nacen del más profundo sentimiento de la conquista y con golpes de tambor reproduciendo un yolotl, corazón latente. La figuración de la danza del Águila Blanca (Izcacuawtli) y los atecocolis o caracoles marinos, mencionan la presencia viva de la cultura náhuatl injertada en la nueva cultura europea dominante. Una transición con toque de campanas llama a despertar del letargo y a acudir al grito de libertad del padre Hidalgo y sus insurgentes, quienes convocan a la rebelión a través de las voces del coro y la orquesta. Acudiendo al llamado de Hidalgo se toman las armas y la descripción musical de una batalla en Fa menor toma lugar al ritmo sincopado del tradicional 6/8, complementado con un canto de libertad y rematado con un sonoro huapango orquestado.

El segundo movimiento, Andante Solemni, es un “Réquiem a los Héroes”. De una manera dolorosa el compositor y el poeta narran la triste realidad de un movimiento de independencia inconcluso. Una plegaria o alabanza en español y en idioma náhuatl es cantada buscando ayuda en lo divino, dentro del plano espiritual.

Al empezar el tercer movimiento, el Porfirismo y sus hacendados nos regresan a la época de la esclavitud “echando pobres al molcajete”. Como resultado de esta injusticia surgen rebeliones por todo el país, renace el espíritu revolucionario con pensadores como los hermanos Flores Magón y líderes como Madero, Villa y Zapata. Nuevamente la batalla en 6/8 es retomada esta vez en Re menor y con relatos sobre los momentos más importantes de la Revolución de 1910.

Bajo este contexto histórico, el compositor traslada hacia el momento actual llevando por momentos musicales influenciados por compositores del siglo XX, así como del periodo clásico, en un México que sigue en pie pero librando una vez más otra batalla por su supervivencia. Aquí es donde la poesía de Guillermo Velázquez toma mayor relevancia ya que a través del estricto estilo de una valona arribeña y con un ritmo marcial en 2/4 acentuado con tresillos, describe con décimas el sentimiento actual de muchos mexicanos que como él, viven en zozobra tanto dentro del país como en el exterior, esperando un cambio significativo que nos lleve a otro estadío social y cultural.

En la última parte de este movimiento y después de recibir un embate sonoro a ritmo de son arribeño en 6/8, secundado por un canto a la esperanza en La menor con el coro y un bajo continuo, el final de esta experiencia musical se torna reflexiva, diminuendo poco a poco en Do mayor, pronunciado el nombre sagrado de nuestra patria: ¡Mezhíko!
Consulte:
http://www.sonesdem exico.com
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